Reflexión Levítico 2

 

Levítico Cap. 2



  De trigo a flor de Harina        

  Al leer este capítulo mi corazón se centro en las palabras que mas se repiten a lo largo de la lectura: “ofrenda y flor de harina”, recordando las palabras del Señor Jesucristo que hablaba acerca de si mismo:

    Juan 12:23  Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.

    Juan 12:24  De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

 

    El Señor se presenta como aquel grano de trigo que cae en la tierra y lleva mucho fruto, y me enseña como su vida es compartida para llevar a otros que estaba muertos a esa vida fructífera.

    Ahora bien, en Levíticos se habla de flor de harina, es decir, aquel grano paso el proceso de la molienda y se convirtió en esa flor de harina. Él mismo Señor vivió su vida en esta tierra y paso por el proceso de negarse a si mismo, tomando su cruz y en Getsemaní orar diciendo ”…hágase tu voluntad y no la mía…”, en esto medito cuando leo acerca de la flor de harina, una vida que esta siendo transformada, con el propósito de presentarse delante de Dios, y manifestar ese olor grato cuando entra en contacto con el fuego, ahora bien, no solo se presentaba la flor de harina sino que también era acompañada con incienso y aceite, dos elementos que a lo largo de las escrituras me muestras la vida de oración y comunión (incienso) con Dios y la vida del Espíritu Santo en acción ( aceite). Luego de que estos elementos eran unidos por medio de las formas que se leen en el capitulo ( v4 al horno, v5 al sartén, v6 partido, v7 en cazuela) me enseña como nuestra vida es tratada de diferentes formas para que logremos estar “cocidos” tipo de una vida madura y centrada, el mismo Señor Jesucristo paso por todas estas formas de prueba y trato mostrando su vida sin relación con el pecado, por esto también la ofrenda debía ser sin levadura, así como la vida de mi Señor no se relaciono con el pecado. La ofrenda preparada y lista parte era quemada y parte era comida, entendí entonces que verdaderamente la vida del Señor fue agradable a los ojos del Padre, pero también los sacerdotes comían de esa ofrenda, entendiendo que también nosotros recibimos las bondades y la gracia que aparecen cada vez que conocemos la vida de nuestro Señor Jesucristo y no solamente como una forma metafórica sino en nuestra vida practica aprendiendo de su vida nosotros alimentamos nuestra vida, si que preciosa fue la vida del Señor que nos deja ejemplo y ayuda a nuestro caminar guiándonos como el verdadero Pastor.

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